Quizás tengas un hogar lleno de carcajadas y llantos, donde eches de menos el silencio...
Quizás vivas entre paredes decoradas con garabatos y eches de menos lienzos en blanco donde dejar volar tu creatividad de antaño...
Quizás los cuentos infantiles colmen los rincones y eches de menos a la inspiración que ronda en tus anhelados ratos de escritura...
Quizás el orden de prioridades se desordena con la llegada de esos "locos bajitos" al hogar. Termina la soledad, aunque eso no te exime de sentirte sola estando acompañada.
Quizás esta lluvia de sentimientos contradictorios siempre vienen acompañados de un cielo nublado de culpa, que empaña tu ser...
Quizás la aventura de ser madre fue la decisión más bella de tu vida y quizás, también, te perdiste a ti misma en el encuentro con tus hijos... quizás, quizás, quizás...
- Mi reflexión de hoy -
